Programar un reloj DGT puede parecer complicado la primera vez. Botones, menús, modos de tiempo, números que cambian… Muchos jugadores sienten cierta inseguridad al tocar el reloj, sobre todo en torneos, por miedo a “romper algo” o a dejarlo mal configurado.
La realidad es que los relojes DGT están pensados para usarse una y otra vez, incluso por personas sin conocimientos técnicos. El problema no es el reloj, sino que casi nadie se para a entender cómo funciona con calma. En esta guía vamos a hacerlo paso a paso, sin prisas, explicando qué significa cada cosa y por qué se hace así.
El objetivo no es solo que sepas programar un reloj DGT, sino que entiendas lo que estás programando, para no depender siempre de otra persona.
Antes de empezar: entender cómo “piensa” un reloj DGT
Antes de entrar en botones concretos, conviene entender algo fundamental: un reloj DGT no se programa “a ciegas”. Siempre sigue una lógica interna muy clara basada en modos de tiempo.
Cuando programas un DGT, básicamente estás decidiendo:
- cuánto tiempo inicial tiene cada jugador
- si hay incremento o no
- cuántas fases tiene la partida
El reloj no hace nada raro ni automático. Simplemente ejecuta lo que tú le indiques. Por eso, si algo sale mal, casi siempre es porque el modo elegido no era el correcto para el ritmo que querías.
Una vez entiendes esto, el proceso deja de ser intimidante.
Encender el reloj y acceder al modo de programación
El primer paso es encender el reloj y acceder al menú de configuración. En la mayoría de relojes DGT, esto se hace manteniendo pulsado el botón central o el botón de “set” durante unos segundos.
Al entrar en el modo de programación, verás que el reloj muestra números o códigos. Estos códigos no son aleatorios: corresponden a modos predefinidos que el reloj ya trae de fábrica.
Esto es importante porque muchos jugadores intentan “inventar” una configuración cuando, en realidad, el reloj ya tiene el ritmo que necesitan preparado.

Programar un ritmo simple sin incremento
Empezar por un ritmo simple es la mejor forma de familiarizarse con el reloj.
En este tipo de configuración:
- cada jugador tiene un tiempo fijo
- no se añade nada por jugada
- el reloj se limita a descontar
Este modo se utiliza todavía en partidas amistosas, entrenamientos básicos o en contextos escolares muy iniciales. Programarlo es sencillo y sirve como base para entender el resto de modos.
Una vez fijado el tiempo inicial, el reloj queda listo para jugar sin más ajustes.
Programar un ritmo con incremento Fischer
Aquí entramos en el modo más utilizado actualmente.
Programar un ritmo con incremento implica dos decisiones:
- tiempo inicial
- segundos de incremento por jugada
Por ejemplo, un 15+10 significa que cada jugador empieza con 15 minutos y recibe 10 segundos extra después de cada jugada.
En el reloj DGT, este proceso se hace seleccionando un modo que permita incremento y ajustando ambos valores. Una vez hecho, el reloj se encarga automáticamente de sumar el tiempo tras cada pulsación.
Este es el modo recomendado para:
- torneos
- entrenamiento serio
- partidas de club
Y es el que más conviene dominar.
Programar ritmos de torneo habituales (90+30, 15+10, blitz)
Muchos relojes DGT incluyen modos preconfigurados para ritmos muy comunes. Esto es una gran ventaja, porque reduce errores.
Ritmos como:
- 90+30
- 15+10
- 5+3
suelen estar disponibles directamente en el menú. Elegirlos correctamente ahorra tiempo y evita confusiones, especialmente en torneos con muchas mesas.
Como jugador, es buena idea reconocer estos modos para poder comprobar rápidamente si el reloj está bien configurado antes de empezar la partida.
Programar partidas con varias fases de tiempo
En torneos clásicos, a veces se usan fases de tiempo, por ejemplo:
- X jugadas en un tiempo
- luego se añade más tiempo para el resto de la partida
Los relojes DGT permiten programar este tipo de ritmos, aunque requieren un poco más de atención.
Aquí es especialmente importante:
- seguir el orden correcto de configuración
- verificar bien los valores
- no mezclar fases sin incremento con fases con incremento
Este tipo de programación suele recaer en el árbitro, pero como jugador es muy útil entenderla para saber qué esperar durante la partida.
Cómo reiniciar o desbloquear un reloj DGT
En ocasiones, el reloj puede quedar “bloqueado” en un modo que no deseas o mostrar un comportamiento extraño. Esto suele deberse a una configuración incompleta o a una pulsación accidental durante la programación.
Reiniciar el reloj devuelve el sistema a un estado estable. No borra el reloj ni lo daña; simplemente restablece la lógica interna. Saber hacer esto te ahorra muchos nervios, especialmente antes de una ronda.
Es una operación segura y pensada precisamente para estos casos.
Cambiar las pilas de forma correcta y segura
Aunque parezca un detalle menor, cambiar las pilas correctamente es fundamental. Un mal cambio puede provocar:
- pérdida de configuración
- fallos durante la partida
- apagados inesperados
Siempre conviene:
- usar pilas nuevas y de calidad
- cambiar ambas pilas a la vez
- comprobar el funcionamiento antes de empezar
En torneos, muchos problemas se evitan simplemente revisando este punto con antelación.
Comprobaciones finales antes de empezar una partida
Antes de pulsar el reloj por primera vez, es recomendable hacer una pequeña revisión mental:
- ¿el tiempo inicial es el correcto?
- ¿el incremento es el esperado?
- ¿el reloj descuenta y suma correctamente?
Esta comprobación de 10 segundos puede ahorrarte una discusión de 10 minutos más adelante.
Errores comunes al programar relojes DGT
La mayoría de errores no son técnicos, sino humanos. Los más habituales son:
- confundir incremento con delay
- elegir un modo parecido pero no idéntico
- no revisar la configuración antes de empezar
Con práctica, estos errores desaparecen rápidamente.
Conclusión
Programar un reloj DGT no es difícil, pero sí requiere entender la lógica básica del tiempo en ajedrez. Una vez superado ese paso, el reloj se convierte en una herramienta fiable y muy cómoda.
Saber programarlo te da autonomía como jugador, te evita problemas en torneos y te permite entrenar en condiciones reales. Es una habilidad pequeña, pero con un impacto enorme en tu experiencia competitiva.


