La carrera de las Women’s Events 2024-2025 ha entrado en su fase decisiva: ya hay siete jugadoras con plaza asegurada para el Torneo de Candidatas 2026, pero queda una última vacante —la octava— que todavía no tiene dueña. Ese billete es especialmente valioso porque la ganadora del Torneo de Candidatas será la aspirante al título mundial femenino.
El giro clave llega después de los resultados más recientes del calendario: tras los triunfos de Vaishali R y Kateryna Lagno en el Women’s Grand Swiss, las siete primeras de la clasificación de este ciclo ya han quedado clasificadas por distintas vías. Desde ese momento, la pelea se desplaza a una batalla concreta: quién se queda con la última plaza libre.
Qué son las Women’s Events 2024-2025 y cómo se define la clasificación
Las Women’s Events funcionan como un circuito de puntuación acumulada: distintos torneos “elegibles” otorgan puntos y, al final del período, la tabla decide plazas para el Torneo de Candidatas. En este tramo final, la aritmética importa tanto como el tablero: una actuación fuerte en un único evento puede cambiar la foto completa.
La clave del momento es que aún queda un gran “botín” de puntos por repartirse en el evento que se aproxima en Qatar, lo que mantiene con vida a varias perseguidoras incluso desde posiciones aparentemente lejanas.
La clasificación actual: Assaubayeva, objetivo a batir con 99,4 puntos
La líder provisional de esta carrera por el octavo puesto es Bibisara Assaubayeva, con 99,4 puntos, ubicada en el lugar inmediatamente posterior a las siete ya clasificadas. Su perfil encaja especialmente bien con el tipo de torneos que vienen: es doble campeona mundial femenina de blitz, y su historial en ritmos rápidos la convierte, “sobre el papel”, en la candidata más sólida de cara a los campeonatos que se aproximan.
En un sprint final, liderar no garantiza nada, pero sí da una ventaja psicológica y estratégica: Assaubayeva no necesita un milagro; necesita gestionar.
Las perseguidoras directas: cuatro nombres con opciones muy reales
Por detrás, hay un grupo perseguidor que no está fuera de la pelea ni mucho menos. La tabla sitúa a:
- Song Yuxin, con 80 puntos
- Anna Muzychuk, con 80 puntos
- Lei Tingjie, con 62 puntos (ganadora del Torneo de Candidatas 2022–23)
- Harika Dronavalli, con 58,5 puntos
El mensaje es claro: si alguna de estas jugadoras firma un gran resultado en Qatar, la clasificación puede darse la vuelta. En particular, el empate a 80 entre Song y Anna Muzychuk abre un escenario muy interesante: una sola actuación destacada puede romper la igualdad… y poner presión directa sobre Assaubayeva.
Las “opciones matemáticas”: aún no se puede descartar a nadie
Más abajo aparece un segundo pelotón que, aunque necesita una combinación de resultados, todavía tiene opciones matemáticas gracias a la cantidad de puntos disponibles en el tramo final. En ese grupo figuran:
- Afruza Khamdamova, 38,5
- Alexandra Kosteniuk, 38,5
- Mariya Muzychuk, 26,40
- Nana Dzagnidze, 25
- Ulviyya Fataliyeva, 20
- Irina Krush, 20
Que nombres con tanta experiencia como Kosteniuk o Dzagnidze sigan “vivas” (aunque sea por matemática) revela dos cosas: primero, que el final del ciclo ofrece puntos suficientes como para provocar sorpresas; y segundo, que la presión competitiva en Qatar será máxima, porque no solo se compite por medallas: se compite por una plaza histórica.
Doha 2025 en Qatar: el evento que puede cambiar la tabla en un solo golpe
La frase que mejor resume esta noticia es sencilla: Qatar decide. Los próximos Campeonatos del Mundo de Rápidas y Blitz 2025 se convierten en el escenario donde las aspirantes deberán “hacer más” que el resto para capturar la última plaza.
En un campeonato de rápidas o blitz, la volatilidad es mayor que en clásico:
- El margen de error se reduce.
- La gestión del reloj vale tanto como el plan estratégico.
- Una racha de dos o tres victorias seguidas puede levantar a una jugadora desde mitad de tabla hasta zona de podio.
Eso hace que el liderazgo de Assaubayeva sea fuerte, sí, pero no invulnerable. La pregunta periodística ya no es “quién es mejor”, sino “quién llega en el momento exacto”.
Claves deportivas para entender la pelea: estilos que encajan (o chocan) con el sprint final
En este tipo de carreras, los puntos no se ganan solo con talento: se ganan con un estilo compatible con el formato.
- Assaubayeva llega con el argumento más directo: si el desenlace se juega en blitz, su currículum pesa.
- Anna Muzychuk aporta experiencia y capacidad de sostener torneos largos con alta consistencia, algo crucial cuando cada medio punto cuenta.
- Lei Tingjie tiene un punto a favor que no se mide en Elo: ya ha ganado un Torneo de Candidatas. Sabe lo que significa jugar “por el derecho a desafiar por la corona”.
- Harika Dronavalli representa la resistencia: jugadora curtida, capaz de aguantar presión y sumar cuando otras se caen, un patrón frecuente en eventos de máxima tensión.
Y en el grupo de “matemáticas”, Kosteniuk es el nombre que más llama la atención: en ritmos rápidos, su estilo agresivo y práctico puede convertirse en un factor de caos… justo lo que necesita alguien que busca un salto grande en puntos.
Escenarios posibles: qué necesita cada una para quedarse con la plaza
Sin entrar en especulación excesiva, hay tres guiones plausibles:
- Guion 1: Assaubayeva administra
Si firma un resultado sólido (no necesariamente oro), obliga a las perseguidoras a un “todo o nada” mucho más difícil. - Guion 2: una de las perseguidoras rompe el torneo
Si Song Yuxin o Anna Muzychuk logran un resultado muy alto, la diferencia puede comprimirse hasta convertir la última plaza en un desempate de facto por puntos. - Guion 3: aparece una remontada desde abajo
Con puntos importantes aún por repartirse, un gran torneo de Khamdamova o Kosteniuk podría meter un nombre inesperado en la conversación final, elevando todavía más la presión sobre las favoritas.
En todos los casos, el ingrediente común es el mismo: quien quiera la plaza deberá superar a todas las demás en el evento clave, no solo “jugar bien”.
Por qué esta carrera es un termómetro del ajedrez femenino actual
Más allá del billete a Candidatas, esta batalla dice mucho del momento competitivo:
- Hay profundidad real: no se trata de dos o tres nombres, sino de una decena con opciones, al menos teóricas.
- El circuito mezcla generaciones: campeonas consolidadas, veteranas de élite y jóvenes que llegan con ambición.
- La presión es transparente: los puntos están encima de la mesa y el público puede seguir el “minuto a minuto” del ranking.
Conclusión: una plaza, muchas candidatas y un final diseñado para el drama deportivo
La carrera por el octavo y último puesto del Torneo de Candidatas 2026 ha quedado definida: Bibisara Assaubayeva lidera con 99,4 puntos, pero Song Yuxin y Anna Muzychuk (80), Lei Tingjie (62) y Harika Dronavalli (58,5) siguen con opciones muy serias, mientras un segundo grupo mantiene viva la esperanza por matemáticas.
Con Qatar como escenario de resolución, el ajedrez femenino entra en una semana donde cada partida puede valer mucho más que un punto en la tabla: puede valer el derecho a jugar por ser aspirante al título mundial. Y cuando un ciclo se decide así, la conclusión es inevitable: lo que viene no es un torneo más, es una final adelantada.










