La FIDE aprobó una enmienda específica a su Reglamento de Rating que entra en vigor el 1 de octubre de 2025: para los jugadores con rating ≥2650, deja de aplicarse la denominada regla de los 400 puntos y se usará siempre la diferencia real de rating frente al rival. La federación calcula que afectará a unos 70 grandes maestros del top mundial. El ajuste fue validado por el FIDE Council a propuesta de la Qualification Commission.
En qué consistía la regla y qué cambia exactamente
Hasta ahora, a efectos de cálculo Elo, cualquier duelo con una brecha >400 se trataba como si fuera de 400, lo que permitía a un top sumar 0,8 puntos de Elo por victoria contra oponentes muy inferiores. Desde el 1/10, para 2650+ se aplicará toda la brecha real: su puntuación esperada podrá rozar el 99%, con ganancias de ~0,1 por victoria (o incluso 0,0 si la diferencia supera ≈735 puntos). En contrapartida, tablas o derrotas serán mucho más costosas.
Contexto: por qué FIDE mueve ficha ahora
El propio comunicado de FIDE enmarca el cambio como una medida para proteger la integridad del sistema y asegurar un “campo de juego nivelado” entre los mejores. La decisión llega tras semanas de debate sobre el “farming” (buscar torneos con rivales muy inferiores para ganar Elo con bajo riesgo). Emil Sutovsky, CEO de FIDE, lo resumió así: “No more farming… Si eres 2650+, demuestra tu fuerza contra oponentes de nivel comparable”.
La etiqueta mediática: “regla Hikaru”
La prensa especializada ha bautizado la medida como la “regla Hikaru” porque el timing coincide con la carrera de Hikaru Nakamura por asegurar 40 partidas clásicas de cara a la plaza por rating del Candidates 2026, en parte disputando abiertos con rivales de Elo mucho menor. FIDE matiza que el caso “disparó” (triggered) la revisión, pero que no va “sobre una persona”, sino sobre un patrón más amplio observado también en otros 2650+.
Reacciones del ecosistema: apoyo, críticas y propuestas
- Apoyo institucional: FIDE subraya que el cambio “salvaguarda los estándares profesionales” del rating y responde a que los 2650+ rara vez enfrentan bajas en torneos cerrados de élite.
- Críticas de jugadores: El GM David Howell tildó la reforma de “corta de miras”, al considerar que penaliza a parte del circuito que vive de abiertos y que no ataja el problema de fondo. Propone, por ejemplo, requisitos de media Elo de rivales para la clasificación por rating al Candidatos.
- Debate abierto: FIDE también explora ideas sobre inactividad / “rating decay” (decaimiento por inactividad), una posibilidad que algunos grandes maestros —Hans Niemann, entre ellos— han respaldado públicamente.
Implicaciones deportivas: riesgos, calendario y estrategia de repertorio
Para los 2650+, los duelos ante oponentes muy inferiores pasan a ser casi “rating-free” al alza y altamente punitivos si no se gana. Esto puede:
- Redirigir agendas hacia torneos con rivales de nivel equivalente, reduciendo el incentivo a “cazar” Elo en abiertos.
- Aumentar el valor de emparejamientos duros en ligas y cerrados: si la ganancia por victoria contra 2300–2400 cae casi a cero, el riesgo-recompensa favorece eventos de oposición real.
- Impactar la ruta al Candidatos por rating: más que el volumen de partidas, importará contra quién se juegan esas partidas.
Recordatorio de cambios recientes: la ola de 2024
Este giro llega 18 meses después de la reforma de marzo de 2024, cuando FIDE ajustó al alza los ratings <2000, elevó el rating floor y restauró la regla de 400 para todas las partidas, buscando combatir la deflación. La nueva enmienda no elimina la regla: la limita a quienes están por debajo de 2650.
Lectura técnica (análisis): por qué la medida corrige un sesgo del sistema
El Elo clásico no fue diseñado para escenarios donde un top juega muchos duelos con rivales muy por debajo: el límite de 400 creaba un suelo artificial de ganancia (0,8 por victoria) que distorsionaba la expectativa real y permitía progresos al ranking sin medir la fuerza contra pares. Al retirar ese tope para 2650+, el modelo recupera su curva: ganar “lo que ya debías ganar” aporta casi nada; pinchar cuesta mucho.
Qué mirar a partir de ahora
- Listas FIDE de octubre: primeras señales de comportamiento bajo la nueva norma (subidas/caídas atípicas entre 2650–2720).
- Calendarios de élite: ¿menos abiertos para súper-GMs? ¿más cerrados y ligas fuertes?
- Puerta al “rating decay”: si FIDE avanza en esta línea, la gestión de la inactividad reordenaría incentivos en la cima.










