La FIDE ha dado luz verde a un proyecto piloto para introducir torneos con control de tiempo más corto (denominado “Fast Classic”) cuyos resultados contarán para la lista de rating estándar. Es un test acotado, con reglas específicas, que no altera (de momento) la normativa general de títulos y normas.
Cómo funciona el “Fast Classic”
- Ritmo de juego del piloto: 45 minutos + 30 segundos por jugada desde el primer movimiento.
- Puntuación en estándar: las partidas computan para rating estándar aunque el tiempo total por jugador (≈ 75 minutos suponiendo 60 jugadas) sea inferior a los mínimos actuales para muchos tramos de Elo.
- Límites del piloto: no se concederán normas de título y los organizadores no podrán programar más de dos rondas al día.
Dónde y cuándo se probará (tres eventos)
- Qatar Cup — 7–13 de septiembre de 2025
- QCA Training Center September Tournament (Classical) — 25–27 de septiembre de 2025
- Women’s World Team Championship — 17–24 de noviembre de 2025
Todos se jugarán a 45+30 y puntuarán en la lista estándar con las restricciones mencionadas.
Qué cambia respecto a las reglas vigentes
Hoy, para que una partida compute como estándar, el Reglamento FIDE exige (asumiendo 60 jugadas) un mínimo de tiempo por jugador según el Elo de los participantes:
- Si al menos uno ≥2400 → 120 minutos por jugador
- Si al menos uno ≥1800 → 90 minutos
- Si ambos <1800 → 60 minutos
El piloto relaja temporalmente estos mínimos, permitiendo 45+30 (~75 min) como estándar en los tres torneos designados. No hay cambios en la categoría rápidas/rápido ni en blitz: es una excepción controlada para medir impacto.
Por qué lo hace FIDE: contexto y antecedentes
La FIDE argumenta demanda creciente de formatos serios pero más cortos, alineados con agendas modernas de jugadores y organizadores. La idea, impulsada originalmente por el mecenas Oleg Skvortsov (Zurich Chess Challenge 2012–2017), busca rondas de 2–3 horas que permitan doble jornada sin perder calidad competitiva.
Lectura editorial: potencial, riesgos y a quién beneficia
- Potencial de adopción: clubes y festivales de fin de semana podrían atraer más participación si el resultado computa en estándar, lo que históricamente elevó la demanda en países con calendarios apretados. (Inferencia a partir del racional del piloto).
- Integridad deportiva: al prohibir normas y limitar dos rondas/día, FIDE acota riesgos de inflación de normas y de fatiga que distorsione la competitividad.
- Impacto en el Elo: si el piloto escalara, habría que vigilar efectos estadísticos (p. ej., mezcla de ritmos dentro del estándar). La fase piloto sirve precisamente para medir y recoger feedback antes de cualquier implementación definitiva.
Qué pasa después
Concluidos los tres torneos, FIDE hará un análisis de resultados y encuesta a participantes para decidir si amplía, ajusta o descarta la medida. No hay compromiso de adopción plena hasta revisar los datos del piloto.










