La séptima ronda del London Chess Classic 2025 dejó casi resuelto el torneo élite. El uzbeko Nodirbek Abdusattorov volvió a ganar, esta vez frente al inglés Luke McShane, y encadenó así su sexta victoria consecutiva, situándose con una ventaja de dos puntos cuando solo quedan dos rondas por disputarse.
Con este resultado, el número uno de Uzbekistán, de 21 años, ha recuperado en Londres casi 20 puntos Elo, borrando de un plumazo la pérdida que sufrió al caer en la Copa del Mundo de Goa. Su actuación está siendo de registro histórico: seis victorias, un empate y una sensación constante de control, tanto en posiciones tácticas como en finales técnicos.
El duelo contra McShane llegó en una Anti-Berlinesa, donde el inglés mostró una preparación profunda. Abdusattorov comentó después que sentía a su rival “bien preparado, pero intentando disimularlo”. El punto de inflexión llegó cuando el uzbeko consiguió capturar un peón y, a partir de ahí, transformó la mínima ventaja en una victoria técnica. McShane tenía recursos para resistir más, pero en una partida práctica, defender un final inferior contra el hombre más en forma del torneo era una misión casi imposible.
El estilo Abdusattorov: precisión clínica y confianza total
Más allá del resultado, la partida frente a McShane vuelve a subrayar el estilo competitivo con el que Abdusattorov está arrasando en Londres:
- Estrategia pragmática: no rehúye líneas secundarias si le dan una partida fresca y con opciones de pelear.
- Gestión del riesgo: no fuerza posiciones objetivamente dudosas; espera el pequeño error rival y entonces aprieta sin piedad.
- Conversión impecable: cuando consigue una ventaja estable —un peón de más, mejor estructura, mejor coordinación— la sensación es que la partida está casi decidida.
El dato más demoledor que deja la ronda 7 es que, mientras Abdusattorov suma seis victorias, ningún otro jugador del torneo tiene más de dos. El único que ha encadenado más de un triunfo es Alireza Firouzja, y aun así se encuentra ya dos puntos por detrás.
Firouzja perdona a Vitiugov y deja escapar su última bala fácil
Si alguien podía mantener vivo el suspense era Firouzja, pero el francés de origen iraní no logró pasar de las tablas frente a Nikita Vitiugov, pese a disponer de opciones prometedoras con negras.
La partida fue una Siciliana en la que Vitiugov salió razonablemente cómodo de la apertura, pero reconoció después que pronto comenzó a “jugar mal la posición”, en parte porque “no siente ese tipo de estructuras como las siente Alireza”, a quien definió la partida como una especie de “lección gratuita”… aunque, como matizó con humor, “no del todo gratuita, porque tuve que sufrir unas cuantas horas”.
El punto crítico llegó tras 16.Axc4?!, una decisión que el propio ruso calificó de “descuidada”. A partir de ahí, Firouzja tomó el mando, pero nunca encontró una ruta clara hacia la victoria: las negras tenían iniciativa, sí, pero no un plan forzado de derribo. La ventaja se fue diluyendo y la partida terminó en tablas alrededor del movimiento 23.
Consecuencia directa:
Firouzja se mantiene en solitario en segunda posición, pero ahora está obligado a ganar a Abdusattorov en la ronda 8 si quiere mantener una mínima intriga por el título.
Jones–Adams: una Vienesa loca, oportunidades perdidas y ruido en la sala
La partida más entretenida del día fue el duelo inglés entre Gawain Maroroa Jones y Michael Adams, una Vienesa que ambos llenaron de dinamita.
Jones, con blancas, salió satisfecho de la apertura: “Salió tan bien como una Vienesa puede salir”, comentó después. Cuando logró empujar 23.e6, pensó que la partida estaba prácticamente ganada.
La clave táctica era simple en apariencia:
- Tras 23.e6, las negras podían igualar —o incluso optar a más— con 23…Txe6!, una defensa precisa que mantiene el equilibrio.
- Adams, sin embargo, confesó que no vio el golpe e6 y, sorprendido sobre el tablero, se limitó a “seguir jugando y esperar lo mejor”, eligiendo 23…Ae6?, una jugada pasiva que dejaba a Jones con ventaja ganadora.
El blanco, sin embargo, tampoco logró rematar. Tres jugadas después, en la posición crítica tras 26.Cf6+, Jones tenía a su disposición la maniobra 26.Dc2! seguida del salto correcto de caballo, que habría hundido la posición negra. Dijo que estuvo “a punto” de jugarla, pero que hubo “distracciones en la sala de juego”: un fuerte altercado en otra partida, con voces elevadas durante varios minutos, que le sacó de foco.
Terminó optando por 26.Cxh5?, lo que permitió a Adams reorganizar su defensa, generar contrajuego con negras y, finalmente, alcanzar las tablas poco antes del control de tiempo. Ambos se fueron con una mezcla de alivio y frustración: los dos habían tenido la victoria en las manos.
Mishra–Eljanov y Theodorou–Shankland: solidez y un reclamo de tablas mal contado
Las otras dos partidas del día completaron un contraste curioso: una lucha posicional larga y una miniatura casi teórica.
Mishra–Eljanov: el “Berlín” de 1.d4
En Mishra–Eljanov, el ucraniano eligió una variante muy sólida de Gambito de Dama Rehusado, a menudo comparada con la “Berlín de 1.d4”: esquema ultra sólido, en el que las negras deben sufrir un poco, pero donde el blanco necesita mucha energía para romper.
La partida tuvo detalles interesantes, incluido un pequeño sacrificio decorativo en el final, pero ninguno de los dos bandos llegó a disponer de una ocasión clara de victoria. Las tablas fueron el resultado lógico de una partida bien jugada por ambos.
Theodorou–Shankland: tablas en 11 jugadas… y un error al contar repeticiones
En Theodorou–Shankland, el duelo fue breve pero no exento de anécdota. La partida terminó en 11 jugadas con un reparto del punto, pero solo después de que Sam Shankland reclamara erróneamente tablas por repetición, para luego admitir entre risas: “No sé contar hasta tres”.
Shankland venía de dos derrotas consecutivas, una de ellas especialmente dolorosa contra el propio Abdusattorov, donde —según sus palabras— había conseguido “la mayor ventaja con blancas que recuerda en años” contra el uzbeko… solo para acabar siendo destrozado igualmente. En la ronda 7, se dijo a sí mismo que era “perfectamente aceptable hacer un empate sólido con negras”, y eso fue exactamente lo que hizo.
La elección de apertura fue instructiva: con negras, Shankland utilizó un orden de jugadas con 4…c5 contra la Reti, al que describió como una manera de “matar la variante”, y recordó que esa comprensión de los matices de órdenes de jugadas la había desarrollado cuando trabajó como segundo de Magnus Carlsen en un match por el título mundial contra Viswanathan Anand.
Clasificación tras la ronda 7: el título, a tiro de tablas
Tras los resultados de la séptima ronda, la situación en la clasificación del torneo élite es clara:
- Nodirbek Abdusattorov lidera con 6 puntos de 7 (seis victorias y un empate).
- Alireza Firouzja marcha segundo con 4 puntos de 7.
- Por detrás, un grupo de jugadores se mueve alrededor del 50 %, ya sin opciones reales de pelear por el primer puesto.
Con este panorama, Abdusattorov:
- Será campeón matemático si gana o empata frente a Firouzja en la ronda 8.
- Solo dejaría abierta una mínima ventana a la sorpresa en caso de derrota ante su perseguidor, lo que reduciría la distancia a un punto antes de la última ronda.
El torneo descansa un día y retoma la acción con ese auténtico “match” por el título en la penúltima ronda.
Praggnanandhaa lidera el Open y refuerza su candidatura al Candidatos
En paralelo al élite, el FIDE Open del festival londinense vive su propio clímax. Con una ronda por jugar, el indio Rameshbabu Praggnanandhaa llega como líder en solitario, con medio punto de ventaja sobre sus perseguidores tras derrotar al rumano David Gavrilescu.
Su torneo ha tenido momentos críticos:
- En la ronda anterior, reconoció que, cuando ofreció tablas a Velimir Ivic, era muy consciente de que su posición estaba cerca de perderse. El medio punto fue, en realidad, un mal menor salvador.
- En la ronda 8 del Open firmó su quinta victoria, coronando una fase final muy sólida.
Pragg afronta la ronda decisiva con negras contra Ilya Smirin, sabiendo que un empate podría bastarle para ganar el torneo, y que una victoria prácticamente blindaría su posición en el FIDE Circuit, la vía que está utilizando para asegurar su plaza en el Torneo de Candidatos 2026. En el Open también destaca la presencia de Bodhana Sivanandan, la niña británica de 10 años que sigue sumando experiencia contra rivales muy fuertes.
Conclusión: Abdusattorov roza el título y Londres consagra a la nueva generación
La séptima ronda del London Chess Classic 2025 deja una imagen muy nítida para tus lectores:
- Un Abdusattorov intratable, capaz de encadenar seis victorias seguidas y de rehacerse por completo de un mal resultado previo en la Copa del Mundo.
- Un Firouzja obligado a ganar a la carta en la ronda 8 si quiere mantener alguna opción.
- Un grupo de perseguidores que ya mira más al podio y a los puntos del circuito que al título.
- Y un Praggnanandhaa que domina el Open y sigue consolidando, paso a paso, su camino hacia el próximo Candidatos.
Más allá de los números, Londres está confirmando una sensación que recorre todo el circuito: la nueva generación —Abdusattorov, Firouzja, Praggnanandhaa y compañía— ya no es “el futuro del ajedrez”, sino el presente que manda en los tableros más importantes del mundo.










